Tuesday, March 20, 2007

Leído en Ningunterra: las 9 cosas que deberías saber sobre la SGAE

Se habla mucho últimamente de la SGAE, pero a menudo nos equivocamos con algunos conceptos muy básicos y siempre es interesante refrescarlos. A veces en la propia confusión beneficiamos a la entidad de derechos de autor preferida de los internautas (para criticar). A continuación pongo 9 cosas que todos deberíamos saber y tener en cuenta sobre la SGAE. Habrá muchas más, pero bueno, había que mencionar algunas:

La SGAE no significa Sociedad General de Autores
La SGAE es una especie de sindicato vertical.
El canon no existe porque la gente compre copias piratas
La SGAE hace lo que los políticos le dejan hacer.
La SGAE cobra el canon porque la ley así lo establece (esta tiene miga) ;)
La SGAE cobra en conciertos benéficos y normalmente lo hace sin excepción.
La SGAE no protege los derechos de los autores, sino los derechos patrimoniales cedidos por éstos a los editores.
Las discográficas ponen clausulas en los contratos de los artistas para que condenen la “piratería”.
La SGAE es una entidad sin ánimo de lucro :D

El artículo completo haciendo click en el título del post

Saturday, March 17, 2007

Aplaude a The Homeless Bones



Musika: Sí es una red social de música copyleft a la que se pueden enviar canciones y aplaudirlas.

Wednesday, March 14, 2007

Camino de Cedeira II

Charly Aparicio y Fede Fando en la misma sesión.
Charly Aparicio y Eme Navarro, en el mismo ensayo del post anterior.

Tuesday, March 13, 2007

Camino a Cedeira

Fede Fando y Eme Navarro, en un descanso en los ensayos para los concieretos de Espasante y Cedeira (A COruña). Fotos de Charly Aparicio, nuestro batería.

Wednesday, February 28, 2007

Saturday, February 24, 2007

Archivo adjunto al post titulado: "SGAE=ladrones"

(nótese que solo figura TM3)

Liquidación de "Toros de España" a los 8,72€ hay que restarle el 15% que se lleva la SGAE por "gastos de administración" y , aunque en este caso no se aplicó también pueden descontarte otro % por gastos de recaudación, le sumas el 15 % de IRPF y quedan los 6 eurillos.
Este es el "Sueldo del autor" que tanto reclama la SGAE. Por si alguien no se ha dado cuenta la liquidación es anual, es decir que los 6 euros hay que dividirlos por 12 meses. Ahora pensad que en este caso el 100% de los derechos nos corresponden a nosotros que somos autores, intérpretes, arreglistas, editores y autogestionados. Pero cuando firmas un contrato editorial cedes , al menos, el 50% de los derechos, más el 15% a SGAE, más los porcentajes que cedas a arreglistas, productor, músicos de estudio que hayan participado en la grabación etc... y entonces ya la liquidación disminuye vamos : ¡Un pastón!
(en ficha reparto figura 20% pues repartimos por igual la autoría a todos los miembros de la banda, de los cuales, dicho sea de paso dos no son socios de SGAE, a ellos no les llegan ni siquiera esos 6 euros y pico, que por cierto les pertenecen: aún se están preguntando donde está ese dinero)
Ni que decir tiene que no nos ha llegado a ninguno la liquidación por copia privada y eso que nuestras canciones corren por Internet cosa mala, pero ya sabéis si eres copyleft generas enormes cantidades de dinero en concepto de canon digital pero se las quedan otros. :(

Friday, February 23, 2007

Rectificación al post titualdo: SGAE=ladrones

Leído y releído el post titulado SGAE=ladrones, creo necesario hacer una rectificación pues no quiero que mis palabras se malinterpreten o induzcan a error.
Cuando escribo o digo pues viene a ser lo mismo: "Tampoco me hace gracia que para poder promocionar a mi banda (que no tiene contrato editorial alguno) licencie mis canciones con licencias Creative Commons......". puede tener una lectura-al menos una- distinta al sentido que quise darle. No se trata de usar las licencias CC para poder promocionar la obra, no al menos en un sentido literal, si no más bien para poder liberar la obra y que esta pueda estar al alcance de cualquiera que tenga a bien prestarle atención.
Lo he dicho en algún sitio, pero no me acuerdo donde, y no creo ser el único, que gracias a Internet- ¿sería más cool decir la Red?-los formatos de compresión de audio, vídeo, gráficos, la banda-ancha y estos tipos de licencias, se ha democratizado la cultura o al menos, aquellos que quieren pueden tener una producción artística democrática en el sentido tanto de ofrecimiento- por parte del creador- como en el de acceso universal a la misma por parte de todos.
No es menos importante el ofrecimiento universal por parte del artista, más bien pienso que es la piedra angular de la gran disputa de este siglo: el control de la Red-ahora si que soy cool;).
Pensemos por un momento la gran diversidad de oferta musical que hay ahora mismo y eso sin hablar de otras disciplinas artísticas, el próximo gran paso el cine y si no al tiempo. Bien, lo que en los finales de los '70 y los '80 fueron las radios libres, alguna de culto, que ofrecían una música que no estaba al alcance de los asiduos a los circuitos comerciales y que muchos aficionados grabábamos con el radio casette, se ha convertido ahora en un torrente de creadores, que ponen además su obra a disposición de quien la quiera, imposible de abarcar por las multinacionales del disco y que están haciendo zozobrar su industria incapaz de adaptarse.
Pensad en ello, los que aún no lo hayáis hecho, y veréis entonces por donde van los tiros.
En esta pelea las Sociedades de gestión de derechos de autor, perdón de gestión de impuestos por ejecución y reproducción pública de obras de su repertorio y el consiguiente enriquecimiento de las faltriqueras de cuatro derechohabientes, entre los que los autores solo recogen migajas, ven peligrar su chollo pues la música libre no genera derechos de autor y no necesita intermediarios, y si calculas la proporción de autores libres frente a copyright (por favor que alguien lo haga, sería un buen argumento), nos damos cuenta que somos mayoría y que nuestra música por tanto se está descargando más, grabando más en Cds vírgenes y volcada a reproductores de mp3 y mp4 (otra vez cool!) portátiles, soportes e instrumentos todos ellos gravados con canon que todos sabemos quien recauda pero que nadie, ni siquiera el Gobierno, sabe luego como lo reparte.